¿Antojitos frecuentes?

Mar 25, 2021

Dulces y fritangas son una válvula de escape al estrés, pero generan ansiedad y depresión.

La investigación denominada “Nutrición y los trastornos de la conducta: depresión y ansiedad,” publicada, marzo 2021, en la revista científica de la Academia de Oxford, indica que una de cada tres personas en los Estados Unidos ha experimentado un trastorno de ansiedad a lo largo de su vida, y las mujeres experimentan ansiedad a tasas dos veces mayores que las de los hombres.

English Summary:

High consumption of sugars can generate depression and anxiety. An NPI expert said that sweetened drinks have a calming effect in the short term, but in the long term, it causes changes in the blood sugar level, which causes depression, anxiety and harms health with increased risk of diabetes.      

La investigación nacional  encontró que una mala alimentación, deficiente en nutrientes y con alto consumo de azucares y grasas puede generar depresión y ansiedad. “Los azucares tienen un efecto calmante en el corto plazo, pero a largo plazo provoca cambion el nivel de azúcar en la sangre lo que causa depresión, ansiedad y realmente perjudica la salud con mayor riesgo de diabetes algo que es prevalente en la comunidad latina,” sostiene Gail Woodward-Lopez del Instituto de Políticas de Nutrición NPI y una de las colaboradoras de la investigación.

El hallazgo tiene profundas implicaciones en el cuidado de la salud general porque no hay salud sin salud mental. Algo crucial en el contexto de COVID-19 que ha afectado a todos en el país, pero especialmente a los latinos.

“Con COVID hay más ansiedad, pero a los latinos les ha pegado más duro y creo que en estos momentos es más importante que nunca, tener una alimentación saludable porque cuando estamos bajo estrés queremos comer más dulces, azucares, grasas como chicharrones, alimentos muy procesados y fritos que dan placer por un lapso muy breve, pero que a largo plazo perjudican la salud física y mental,” indica la experta. 

Anxiety latinos COVIDLa ansiedad y depresión afecta a todos y, hay factores genéticos y externos que también influyen, por ejemplo, las personas que enfrentan situaciones difíciles como la pobreza son más vulnerables. “Aquí en Estados Unidos los latinos tienen mayor susceptibilidad porque tienen proporciones mayores de gente con pocos recursos y gente nueva en esta cultura como los inmigrantes.” 

Woodward-Lopez subraya que una manera práctica de evitar problemas de salud física y mental es consumiendo alimentos saludables la mayor parte del tiempo, especialmente las verduras y frutas, dormir suficiente y hacer ejercicio.  Además de cuidar y respetar el cuerpo manteniendo una buena relación con la comida, sin excesos ni privaciones.

“No castigarse a uno mismo. Se puede alcanzar salud a cualquier peso con actividad física y tratando bien nuestro cuerpo, respetándolo a cualquier peso que tengamos. A veces perdemos peso y a veces no, pero siempre tiene beneficios comer saludable y gozar de las comidas,” indica Woodward-Lopez y ofrece las siguientes recomendaciones. 

  • Consumir los nutrientes que ayudan a la salud mental directamente de los alimentos, en lugar de vitaminas - Las verduras de hoja verde como las espinacas protegen el cerebro.
    Los frutos secos, las semillas y las legumbres, los frijoles y las lentejas, también son excelentes alimentos para el cerebro.  
    Los mariscos y pescado porque contiene grasas saludables tanto como el aguacate, aceite de oliva, y todo tipo de nueces.

  • Practicar actividad física - El ejercicio es un aspecto crítico para la salud en general, pero especialmente en la era de COVID-19 porque las personas están enfrentando más estrés.
    La investigación ha comprobado que las personas que incluyen
    en su rutina la actividad física se sienten más felices.

“La actividad física tiene un efecto muy fuerte en la salud mental porque ayuda a producir endorfinas que son las que te hacen sentirte feliz, es la respuesta química del cuerpo. La gente habla de la energía de los corredores y no se necesita correr, caminar también ayuda y se puede empezar con 10 minutos,” concluye la experta.

Covid and anxiety

 


By Norma De la Vega
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